1933

Nuestra historia comienza en 1933 cuando D. Julián Martín García, abuelo de nuestro actual presidente, funda la compañía en el “Alto Campillo”, en Guijuelo.

Nace así la primera fábrica construida con pasión y la determinación de ofrecer a nuestros clientes el mejor Jamón Ibérico de Guijuelo, cuna de este gran tesoro de la gastronomía española.

En Julián Martín garantizamos la trazabilidad de nuestros productos ibéricos desde el propio campo hasta que lo servimos en tu mesa. Bajo una estricta supervisión que certifica la pureza racial de nuestros cerdos ibéricos, el método de alimentación, el correcto sacrificio y un proceso de curación óptimo.

El Grupo Julián Martín dispone de ganadería y granjas propias, así como planta de sacrificio y varias instalaciones de producción especializadas situadas en Guijuelo (Salamanca) y la región de Alentejo (Portugal). De esta manera se mantiene el control del ciclo completo de producción, garantizando la calidad y homogeneidad de los elaborados.

Actualmente el Grupo cuenta con una plantilla de más de 200 empleados y comercializa sus productos a través de clientes de reconocido prestigio a nivel nacional (desde hace más de 40 años principal proveedor de ibéricos de El Corte Inglés) y en 35 países en los cinco continentes.

RAZA ALENTEJANA

La raza Alentejana es considerado actualmente una de las razas más puras existentes en la península ibérica. Con ella se elabora uno de los mejores jamones ibéricos de España.

Esta raza es descendiente directo del sus mediterraneus o jabalí del sur, debido a su genética y la inexistencia de cruces con otras razas, presenta una gran “rusticidad” y adaptación a la vida en libertad y por tanto registra una capacidad superior de almacenamiento de grasa intramuscular.

Históricamente preservado en Portugal (sin cruzamientos) es considerada actualmente una de las razas más puras existentes en la península ibérica. En este momento, el libro genealógico del cerdo Alentejano tiene inscritos únicamente 9.000 reproductores.

FINCA VALLE FERREIROS

Las dehesas del Alentejo abarcan un área de 1.125.000 hectáreas (un 35% sobre el total de la península ibérica) y no han sufrido la sobre-explotación que han sufrido en otras zonas. Dado que tan solo el 20% de dicha superficie se emplea para la producción de esta raza de cerdo.

En nuestra finca Valle Ferreiros (500 ha) los primales crecían en libertad con una alimentación natural durante, al menos, un año antes de su entrada en Montanera. No se busca el engorde de los cerdos, sino su crecimiento y fortalecimiento óseo para un mejor aprovechamiento de la Montanera.

En las dehesas de encinas y alcornoques nuestros cerdos son alimentados únicamente con bellotas y pastos naturales. Las bellotas son las responsables del ácido oleico que constituye la base de su excelencia organoléptica y ayuda a reducir el colesterol malo, mientras que la hierba es fuente de proteína y Vitamina E (un antioxidante con grandes cualidades preventivas del envejecimiento celular).

Las largas caminatas en busca del alimento proporcionan al animal una importante consistencia muscular, una de las condiciones esenciales para la concentración de aromas y sabores del Jamón de Bellota 100% Ibérico Julián Martín.

CURACIÓN NATURAL EN BARRANCOS Y EN GUIJUELO

Durante los inviernos, largos, secos y fríos de Guijuelo, las piezas son colgadas en los secaderos naturales provistos de grandes ventanas donde las corrientes de viento procedentes de la Sierra de Guijuelo producen la deshidratación y el secado de cada pieza.

En verano las temperaturas cálidas de la Villa de Barrancos, situada en la orilla occidental de Sierra Morena, hacen que los jamones comiencen a sudar favoreciendo la infiltración del  ácido oleico en las fibras musculares.

En las bodegas naturales, ya en la fase final, los jamones van madurando y los aromas retenidos se concentran en la carne: dotando al Jamón de Bellota 100% Ibérico Julián Martín de un bouquet inconfundible.